Irme de la vida con aplausos. Eso quiero. ¿Y vos? ¿Lo pensaste?

Aplaudida no por lo que logré como “éxito” sino por haberlo dado todo. Por haberme entregado a estar viva, feliz y vibrante.

A mi juicio la entrega mas grande que hacemos a la vida es atrevernos a ser nosotros mismos. Bellos, valiosos, trascendentes. A compartir lo que nos hace únicos, mostrar la oferta que somos, dejar de escondernos.

En mi visión más grande me sé una pequeña pieza de un enorme mundo que quiere brillar. Y mi responsabilidad es tomar mis dones, mis talentos y mi capacidad de disfrutar para que mi pedacito de cielo se encienda. Si, es cursi, lo sé. Y a la vez tan inspirador para mi…

¿Cuánto sabes de lo que tenes para dar? ¿Conoces tus fortalezas? ¿Trabajas en áreas dónde tenes talento extraordinario? ¿Cuánto te permitís disfrutar? ¿Entendes la diferencia entre esforzarse y sacrificarse? ¿Cuánto valoras tus dones?

Tuve una conversación profunda y preciosa con mi amiga Romi de Surfing Social Media, para su podcast “Emprende tu mejor versión”, dónde abordamos estos temas, recomiendo libros y te invito a reflexionar.

¡Dale Play al video!

Y otra vez te (y me) deseo que cuando nos toque irnos de esta vida (que espero no sea tan pronto), que el mundo nos despida con una ovación de aplausos.

Un abrazo,

Gabrielle